De agua y sal

Dulce sal cayendo de tus ojos
nada puede enjugar tu llanto.
Me siento inutil delante de tí.
No puedo darte consuelo.
Ni puedo siquiera calmar tu desanimo.
Te entiendo tu vida pasa através de
tu mirada.
De un dia para otro todo cambia
y tú indefensa no puedes hacer nada.
Somos mortales; no hay dioses aqui en
la tierra.
Dulce sal incesante cayendo de tus ojos
tras los cristales del futuro, que ha
desgarrado tus vestiduras.
Se ha quedado solo el presente de
tu ser desnudo.

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