Cabalgando a lomos de la luna.
Los ojos de huracán destellan en la negrura
de esta planicie casi desierta.
Que cuesta recorrer con los ojos cerrados.
Todo esta yerto, no hay contrastes, ni de luz
ni de sombras.
Y mi caballo deja sus herraduras
hendidas en el suelo.
Yo con las espuelas
aprieto su vientre eterno
Para apurar el paso tranquilo.
Que me acerca a mi Luna
gastada de tanto usarse,
pero tan bella como cuando
mis ojos se posaron
por primera vez en ella.
Huracán se para en seco.
Yo me agarro fuerte a su crin de plata.
Y las estrellas abren el telón del universo.
Luna llena se acerca y me da un soplo
de aliento, me entrega su llave de luz
bajo la atenta mirada de Huracán
Que refleja en sus ojos toda la eternidad.
Esther Rubio Díaz


No imposta si tu luna está algo gastada por el uso, si aún la puedes montar...mantiene todo su esplendor..y vuela!jejejeje
ResponderSuprimirUn abrazo.
Que bonitas y limpias son las lunas propias, verdad Esther?. Un beso
ResponderSuprimirLas lunas no se gastan nunca, Esther, siempre se renuevan para darnos la transparencia de su luz que nos rescata de las sombras cuando estas se presentan.
ResponderSuprimir"...las estrellas abren el telón del universo" para dejarse atrapar, no sólo por tus versos, sino porque adoran estar en tus manos.
Bello y dulce poema, querida Esther, es un gusto reencontrarte una y otra vez, siempre...
Un beso enorme :)
Qué gran poeta sos! Me encanta como escribís, yo que soy un desastre para las poesías, tus palabras son hermoas y las dibujas como un cuadro perfecto y hermoso! Besotes
ResponderSuprimirQue hermosa es la luna llena, inspira tanto ...
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