Una niña

Niña mirando el horizonte
subiendo caleya arriba
para rodar por el prado
de sus anhelos atesorados

Niña de larga melena
Niña curtida por aires del Norte
se escondía tras las zarzas y
el canto de la lechuza.
Jugando con sus hermanas
al escondite travieso.

Niña con mirada de arcoiris
agazapada entre la hierba
cantaba a los grillos amigos.

Reía sin parar
al son de la fuente madre
sonreía a las golondrinas
y tejía madreselvas con lirios.
Como caricias
 entregadas al Nordeste.
.
Crea un lazo indestructible
con sus compañeros poetas
que comparten sus íntimas vivencias.
Se siente vestida de amistad sincera
porque su entrega no tiene límites.
Gracías a almas gemelas insertas
en el universo de su ser.

Esther Rubio Díaz

Dedicada a mis amigos Poetas.

Entradas populares de este blog

las golondrinas