La puerta de la vida
Sin darme prisa ni cuenta
apoyada en la pared de la vida
la puerta se entreabrió.

Yo de espaldas a mis recuerdos
yo de frente a mi ser desnudo
Ante mí, un gran espejo de bienvenida.
Mi alma al descubierto, ni mujer,
ni hombre, ni ángel, ni demonio.
Solo y sola ante mi imagen
sin sexo, sin prejuicios, simplemente
desnuda de sombras y vestida de luz.
La puerta de la vida se abre ante mí ojo,
sin nada más que la llave que cuelga de mi
corazón.
De repente una voz me habla, desde muy adentro:
Pasa, cruza el puente entre lo visible y lo invisible.
No tengas miedo, siente todo tu ser.
No somos, lo que no queremos ser.
Yo ahora entiendo que no se puede entender todo.
Mi latido se hace respiración y lo que antes
me daba miedo ahora me lleva de la mano.
Hacía la persona que soñe hace tiempo
que me encontraría cuando se perdiera
mi egoismo para siempre.
Yo ya no soy yo.
Soy tú, él, y nosotros.
Soy presencia del todo
Ahora, aquí, en este momento sin igual.

Ad Astra per Aspera.
a las estrellas por el camino díficil.

Esti Rubi

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